La maldición de Narciso

Es poquito y egoísta
dedicarse a la humillación
El que siempre está a la defensiva
Es porque sabe que ofendió
Es Narciso obsesionado
con su propia reflexión

¿Qué te cuesta ser empático;
saber que otros sienten dolor?
¿Qué te cuesta extenderle la mano
o abrazar a quien lloró?

Pero ahí es que está el problema, ¿no?
Porque no cuesta nada el verdadero amor
Y como todo lo mides con dinero
Se te queda corto el corazón

No te conmueven los toldos azules
Ni los 3,000 que murieron sin razón
Solo te conmueve cuando critican
Las cosas que dices sin rencor

Lástima que seas el líder 
de un país tan poderoso
Lástima que no pude participar
en la elección de algo tan asqueroso
Mientras tanto aquí seguimos
invisible tras el espejo que refleja tu rostro...

Naranja, podrido y apestoso

Cuando te quiten la pintura
Quedarás con el reflejo de ti
que vimos todos nosotros.


Copyrights © 2018 Maricel Jiménez Peña

 

 

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